Colesterol alto durante el embarazo

El colesterol es esencial para el buen funcionamiento de nuestro organismo, ya que tiene múltiples funciones. Además de ser un precursor de las hormonas esteroides, mantiene la integridad de la membrana de las células para evitar la absorción de sustancias hidrosolubles a través de la piel[1]. En el caso de las mujeres embarazadas, el colesterol alto es normal debido, en cierta parte, a los cambios hormonales.

Colesterol alto en embarazadas

Como ya hemos comentado en ocasiones anteriores al hablar de colesterol bueno y colesterol malo, el colesterol se genera de forma endógena (por el propio organismo), pero también a través de la dieta, de forma exógena. Sin embargo, aunque el colesterol es esencial para que nuestro organismo funcione y realice sus funciones correctamente, lo cierto es que si supera los límites puede tener efectos graves, como enfermedades cardíacas tempranas. [1] 

El colesterol es un precursor de la progesterona, es decir, la hormona que tiene la función de preparar el útero. Por este motivo, resulta fundamental durante el embarazo[1]. Los niveles normales de colesterol suelen estar de forma general entre los 120 y los 190 mg/dl, aunque en el embarazo pueden aumentar por encima de 200 mg/dl. En caso de superar los 240, conviene ir al médico para evitar riesgos cardiovasculares.[2]

Síntomas del colesterol alto en el embarazo

El colesterol alto o la hipercolesterolemia no presenta ninguna alteración exterior, por lo que no es posible identificar niveles altos de colesterol si no se realiza un análisis de sangre. Por eso, es esencial acudir a todas las citas con el médico durante todo el embarazo, de forma que pueda identificarse si existe algún riesgo. [2] En caso de tratarse de hipercolesterolemia familiar o genética, el diagnóstico también se hará a través de un análisis de sangre y el tratamiento deberá variar, pero generalmente se diagnostica previo al embarazo por motivos genéticos y familiares. [3]

Tratamiento del colesterol en el embarazo [4]

En las mujeres que planifiquen el embarazo, cualquier tratamiento farmacológico para el colesterol deberá suspenderse dos meses antes. En caso de no ser planificado, se deberá suspender de igual forma el tratamiento, no sólo durante el embarazo sino también durante la lactancia. 

En caso de que los niveles de colesterol fueran muy elevados, se puede realizar un tratamiento con resinas. Dichas resinas actúan a nivel intestinal y pueden producir tendencia al estreñimiento o molestias gástricas. 

Lo mejor para controlar el colesterol son las recomendaciones dietéticas y un estilo de vida saludable, haciendo ejercicio moderado, controlando el peso y suprimiendo el consumo de tabaco, tanto durante el embarazo como durante la lactancia materna. 

[1] Página web: http://www.fundacion1000.es/IMG/pdf/42-13-Propositus_colesterol.pdf, fecha de última consulta 7/05/2020

[2 ]Página web: http://colesterol.org.es/embarazo, fecha de última consulta 7/05/2020

[3] Página web:https://www.fesemi.org/informacion-pacientes/conozca-mejor-su-enfermedad/hipercolesterolemia, fecha de última consulta 7/05/2020

[4] Página web: https://www.colesterolfamiliar.org/tratamiento/tratamiento-embarazo-y-lactancia/, fecha de última consulta 7/05/2020